Por:  Elizabeth Garrido A. |  Priscilla Pérez El momento más esperado de la VII Cumbre de las Américas llegó este sábado, 11 de abril de 2015, cuando a las 3:20 p.m. los presidentes de Estados Unidos y Cuba, Barack Obama y Raúl Castro, respectivamente, anunciaron juntos, en conferencia de prensa, que están dispuestos a normalizar las relaciones de ambas naciones. Como prueba de ello, Obama y Castro se dieron un estrechón de manos.

Los presidentes de Ecuador y de Brasil, Rafael Correa y Dilma Rousseff, respectivamente, manifestaron su enérgico rechazo a lo que llamaron ataques reiterados de Estados Unidos contra Venezuela. De acuerdo con los mandatarios, es reprochable que EEUU haya arreciado sus ataques contra el país suramericano que dirige Nicolás Maduro, con la aplicación de medidas unilaterales. Correa cuestionó que en las Américas, actualmente, continúan "los ilegales intervencionismos". Y advirtió que "nuestros pueblos jamás tolerarán la injerencia ni la intervención". En tanto, Rousseff dijo que los países de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) rechazan este tipo de medidas.