La Invasión vista desde el arte

Amalia Aguilar Nicolau

La invasión de Panamá por Estados Unidos el 20 de diciembre de 1989 ha sido un tema recurrente en el arte panameño. Desde hace 30 han aparecido ensayos, novelas, películas, cuadros, videos, fotos, videojuegos, murales, cuentos, poesías, documentales, dramas y canciones, que buscan escarbar en la memoria de esa noche terrible para los panameños.

Aunque los gobiernos han tratado de echar un velo sobre este bochornoso incidente, los artistas, siguen ahondando en esa herida abierta que divide a la sociedad panameña, para que reflexionemos sobre las profundas secuelas sociales de la violencia vivida.

 

La invasión en las artes plásticas

 

Por primera vez un museo, el de Arte Contemporáneo, presenta una exhibición que aborda en su totalidad el tema de la invasión. Las curadoras Adrienne Samos, Mónica Kupfer y Gladys Turner trabajaron durante meses para desarrollar la narrativa de esta exposición.

No querían que los 30 años de la invasión pasaran desapercibidos.

“No hemos hecho énfasis en recordarlo, documentarlo y educar a las nuevas generaciones al respecto. Parte de la exposición es hacer precisamente esto”, afirma Mónica Kupfer.

De acuerdo con las curadoras, la exposición —que se titula Una invasión en 4 tiempos— comprende dos ejes: Una invasión implica que las obras no solo se dirigen a lo ocurrido ese 20 de diciembre de 1989. Toda invasión militar inflige una herida profunda, aquí y en cualquier parte del mundo. Sus secuelas físicas y mentales constituyen diferencias solamente de grado y no de condición.

Mientras que, en 4 tiempos alude a obras que exploran: las circunstancias previas que llevaron a la invasión, la invasión misma, lo que ha sucedido después y el tiempo de la memoria: aquel que reinventa, multiplica y engloba todos los tiempos.

Para Adrienne Samos, “Es la exposición más grande que se ha tenido sobre el tema, lo que queremos hacer, sabiendo la responsabilidad que tenemos, no solo es incluir obras nuevas de dos artistas que están haciendo obras para la exposición sino también obras de artistas que ya han trabajado este tema: memoria, dictadura, opresión, tortura, invasión. Vamos a tener un videojuego, obra muy participativa para que los jóvenes se identifiquen con su pasado, que es muy importante, un pasado que no está asimilado, digerido, por los viejos o los jóvenes. La parte más importante de esta exposición será la convocatoria pública para que gente viniera a participar con obras personales: dibujos, ensayos, documentos, ropa. Que se vean no solamente obras de arte de la manera tradicional, sino obras creativas de la gente. Es una memoria de todos, incluso de gente que la vivió directamente”.

Por todo esto la exposición incluye diversos formatos artísticos, desde los más tradicionales hasta el videoarte y una rica memorabilia y objetos de uso cotidiano como uniformes, cascos, insignias que nos recuerdan la época previa a la invasión.

 

“Se trata de rescatar recuerdos, memoria, cultura material que presentan una revisión de los acontecimientos que se dieron en aquel momento”, afirma Gladys Turner.

La exposición estará abierta al público hasta el 1 de marzo de 2020 y desarrollará un rico programa público de charlas, conferencias, conversatorios y mesas redondas que se puede consultar en www.macpanama.org

 

Un comic cuenta de forma amena la invasión

 

Además del lanzamiento de la revista portal Panamá Files, el colectivo Concolón con el apoyo de la Comisión 20 de Diciembre de 1989, publicó recientemente una novela gráfica titulada Duelo memorias de la invasión. Con textos de Sol Lauria acompañados por ilustraciones de Meera Sachani.

“El año pasado cuando hicimos Duelo ya era proyecto que combinaba el periodismo con el arte. Como teníamos tanto material pensamos que este año sería interesante utilizar todo ese material explorando nuevos formatos. También había mucha gente que se quedaba fuera del especial de Duelo, porque son crónicas muy largas que no son por ejemplo para niños y jóvenes. Además, tuvimos la experiencia de ir a varias escuelas y preguntábamos quién escuchó de la invasión y un montón de estudiantes no había escuchado, así que queríamos explorar un formato que fuese más ágil, corto y dinámico para contar y que llegase igual con un mensaje claro y sensible, pero de una manera amena”.

 

El libro está a la venta en Mentiritas Blancas, Local, Mac Panamá y No me olvides.

 

Los cineastas relatan los hechos del 20 de diciembre

 

La producción cinematográfica en torno a la invasión es en su mayoría documental. Aunque se conocen alrededor de 10 cintas sobre el tema, entre las más conocidas destacan Invasión del 2014, de Abner Benaim; The Panama Deception de 1992, de Bárbara Trent que ganó un Oscar y la más reciente estrenada en las salas panameñas Operación Causa Justa del 2019 dirigida por Luis Pacheco y Luis Franco, que es tal vez la única de ficción.

Hay algunas singularidades como en el documental The Midnight Special de 1992 de Edgar Soberón Torchía.

“Yo estaba trabajando en la escuela de cine de Cuba, quería hacer un aporte a la reflexión en torno a la invasión y el actor Didio Muñoz fue a tomar un taller de teatro en la isla. Él era una especie de “houseboy” en la casa de la amiga de Noriega, Vicky Amado y vio y vivió de cerca muchas incidencias antes, durante y después de la invasión. Con la ayuda de los alumnos —entre ellos, el actual ministro de cultura, Carlos Aguilar Navarro— hicimos ese documental sobre Didio y la invasión. Como fue hecho uno o dos años después, tiene un tono irónico. Por eso, el título en inglés, ya que la invasión fue a la medianoche, y la banda sonora satírica con viejas melodías cantadas por las Pointer Sisters”, contó Edgar Soberón Torchía.

En Estados Unidos existen un documental del 2014 titulado The writer with no hands de Gary DeVore que cuenta la historia real de un guionista que estaba escribiendo un guión sobre la relación de la CIA con la invasión y que fue asesinado y le cortaron las manos. La forma de la muerte hace pensar que el tema de la invasión tuvo algo de que ver en esto.

 

La literatura de la invasión

 

Si hay un género artístico que ha abordado en cantidad y profundidad el tema de la Invasión a Panamá por Estados Unidos es al parecer la literatura. Muchísimos libros de ensayos y testimoniales han sido publicado, así con novelas, cuentos, poesías y obras de teatro. También varias antologías se han dedicado a recoger lo escrito sobre la invasión.

Según el escritor Carlos Fong, en un artículo titulado Letras y Memorias del 20 de diciembre y publicado en www.radiotemblor.org,

“podemos hablar de una literatura de la invasión con un discurso de resistencia, contestatario, concientizador y de protesta. Pero también hay un discurso con elementos identitarios de rescate de la memoria.

Por otra parte, el filósofo Mario García Hudson, en su libro Conversaciones sobres la literatura panameñacaracteriza el discurso literario postinvasión de la siguiente manera:

· Orientar el tema patriótico como acto de reafirmar la identidad amenazada.
· Una estética poética con una alta carga de elementos políticos, lenguaje irónico y existencial de acuerdo con los referentes y a la formación literaria de cada escritor.
· La espiritualidad de la conciencia urbana en a construcción de un cosmos literario vislumbrando la tragedia en función de alegatos testimoniales.

Fong señala algunos nombres, entre ellos:

“Desde la literatura de creación y reflexión hay obras de autores como Manuel Orestes Nieto, Roberto Luzcando, Ramón Oviero (1938-2008), Gloria Young, Pablo Menacho, Arístides Martínez Ortega, Arysteides Turpana, Xavier Collado, Consuelo Tomás, Bertalicia Peralta, Moisés Pascual, Indira Moreno, Eyra Harbar, Leoncio Obando, Lucy Chau, Alex Mariscal, Jilma Noriega de Jurado, Enrique Chuez, Moravia Ochoa, Bertalicia Peralta, Mario Augusto Rodríguez, Indira Moreno, Pedro Luis Prados, Porfirio Salazar, Héctor Collado, Dayra Miranda, David Robinson, Mario García Hudson, José Carr, Juan Gómez, Raúl Leis, Dimas Lidio Pitty, Tristán Solarte, Martín Testa Garibaldo, Chuchú Martínez, Víctor Manuel Rodríguez, Pedro Rivera, Carlos Francisco Changmarín, Juan David Morgan, Itzel Velázquez (qepd), Víctor Manuel Rodríguez, Rey Barría, Félix Armando Quirós, Carlos Jiménez Varela, José Franco, Lucy Chau, Octavio Tapia, Javier Stanziola, Giovanna Benedetti, Claudio de Castro, Julio Yau, Carlos Fong, por mencionar algunos. Todos han escrito cuentos, teatro, ensayos, poemas y novelas sobre la Invasión”.

 

 

 

También la música habla de la invasión

 

Al parecer, la música se ocupado menos de la invasión, pero podría equivocarme. Es necesario hacer una investigación exhaustiva al respecto.

Los compositores de los que se encuentran obras relativas al 20 de diciembres tanto en Panamá como en el extranjero en plataformas como Youtube o en la Biblioteca Nacional no llegan a la decena.

Pero no por eso dejan de ser importantes sus reflexiones y denuncias sobre el hecho.

Entre los que tiene una mayor proyección tanto nacional como internacionalmente están Rubén Blades con su obra 20 de diciembre, que se encuentra fácilmente en Youtube.

Por otra lado, Pedrito Altamiranda también dedicó una canción que tituló Invasión a este hecho histórico.

El compositor panameño Rómulo Castro, puso de moda durante los días posteriores a la invasión —inicios de los 1990— la canción Vudú Man.

En la Biblioteca Nacional encontré una canción de Duo Ranking que con el título de La Invasión tocaban al ritmo del reguetón el hecho. Pero esta agrupación al parecer desapareció hace varios años.

El rock criollo no se quedó atrás y Los Guayas lanzaron en el 2014 la pieza Aquellos Días.

Y hasta el corrido mexicano Invasión a Panamá fue interpretado por el dueto mexicano Juan Ramos y los Príncipes de Nuevo Laredo.

Seguro que habrá más artistas que han abordado la invasión a Panamá del 20 de diciembre de 1989 desde diversas visiones.

Es necesario crear espacios que permitan la expresión de estas narrativas para contrarrestar discursos que quieren negar la historia y desconocer la huella que ese hecho dejó en la sociedad panameña.